Seguramente hayas visto o hayas sentido esta técnica en tus propias carnes, y no sabes por qué se usan, o te genera curiosidad.

Como muchas otras técnicas en la fisioterapia, los ganchos son unas herramientas que se usan para mejorar cada vez más los tratamientos que pueden dar los fisios.  En concreto, los ganchos son una técnica de fisioterapia que nos permite llegar a tejidos más profundos, donde posiblemente los dedos no lleguen o les cueste demasiado llegar y sea contraproducente.

Esta técnica consiste en eliminar las adherencias y corpúsculos irritativos que se encuentren entre las aponeurosis o entre músculos y estas mismas. De forma más sencilla, los ganchos nos permiten alargar y romper ciertas fibras de tejido conjuntivo sin traspasar la piel.

Es cierto que los ganchos es una técnica agresiva (pero no debe ser dolorosa) y a su vez, bastante eficaz. Con ella se pueden trabajar diferentes patologías como por ejemplo tendinopatías, fascitis, puntos gatillos y hasta cicatrices.

Con los ganchos tenemos grandes beneficios, como la mejora del desplazamiento entre tejidos, la mejora de la circulación de la zona, favorece la llegada de sustancias analgésicas y la recuperación de otras lesiones.

Para terminar, diremos que al romper ciertas adherencias se crean residuos que hay que eliminar, la mejor manera es hidratarse mucho para favorecer la eliminación.

Te recomendamos que si usas esta técnica la combines con otro tipo de tratamientos para que la recuperación sea mucho mayor y segura.

Muchas veces venís a la clínica con dudas o preguntas y hoy hemos querido recoger algunas de ellas para resolverlas.

¿Qué hace un fisioterapeuta?

Es el encargado de estudiar, analizar y valorar el buen funcionamiento del sistema musculoesquelético. El fisioterapeuta trata músculos, tendones, ligamentos, nervios y articulaciones. Realiza una valoración fisioterápica para localizar y entender la patología o lesión y puede aplicar técnicas tanto manuales como invasivas para ayudar al cuerpo a que se recupere.

¿Cuánto duran las sesiones?

En Fisioterapia aún está muy asociado el pensamiento de a mayor duración mejor tratamiento, nosotros somos contrarios a ese pensamiento, ya que no todo tratamiento tiene la misma duración, ni es necesaria la misma duración para todos por igual (sino no seríamos fieles a nuestra filosofía: un tratamiento personalizado).

Habrá sesiones que estés más tiempo y en otras menos ya que no es necesario y consideramos que tu tiempo es valioso e incluso pueda llegar a ser contraproducente por un exceso de tratamiento.

¿Cómo trabajáis?

Si seguimos hablando de nuestra filosofía, hacemos tratamientos individuales, en salas totalmente separadas. En la actualidad disponemos de tres salas individuales y un gimnasio con tecnología isoinercial totalmente equipado para continuar los tratamientos con readaptación deportiva o funcional de lesiones, ejercicio terapéutico, Pilates terapéutico, TRX…

Primeramente y como parte fundamental, en la primera sesión tendrás una completa valoración fisioterápica con valoración ecográfica si es que la necesitas. En ocasiones, la sesión puede ser sólo de valoración si así es necesario y en otras en la misma sesión ya se comienza el tratamiento, todo dependerá de las necesidades de cada paciente. Una misma lesión es totalmente diferente en cada persona, por lo que requerirán diferentes tiempos en cada uno.

No me gustan las agujas ¿Si voy al fisio me van a pinchar obligatoriamente?

No, existen técnicas de fisioterapia que no conllevan agujas o técnicas invasivas.  En los tratamientos que permiten aplicar técnicas invasivas, hacen que el tratamiento sea más preciso y permitan ir directamente al punto de la lesión, por lo que el proceso de recuperación es más rápido. Con la terapia manual el tratamiento es más global y menos preciso, aunque también es satisfactorio.

¿Trabajáis con mutuas o aseguradoras?

Es una pregunta que nos hacéis en múltiples ocasiones. En la actualidad no trabajamos con seguros privados ni con mutuas, aunque si tienes un seguro con reembolso para servicios de fisioterapia contratado con tu compañía de seguros, puedes acceder a nuestros servicios de fisioterapia. Presentando la factura y el volante médico te reembolsarán el porcentaje del importe que te corresponda.

Estas son algunas de las preguntas que nos hacéis, si tenéis alguna más podéis poneros en contacto a través de nuestros teléfonos de contacto, redes sociales o correo electrónico y estaremos encantados de resolver vuestras dudas.

Sí, por fin, las vacaciones han llegado o están a la vuelta de la esquina y nuestro cuerpo las necesita como agua de mayo, pero estas también pueden causarnos algunos problemillas si no tenemos en cuenta ciertas cosas.

Los cambios en la rutina durante esta época, la práctica de deportes que no solemos practicar, dejar de realizarlos de golpe o incluso el calzado veraniego pueden provocar en nuestro cuerpo cambios negativos. Por ello, queremos darte una serie de consejos sencillos desde nuestro punto de vista, para que puedas disfrutar al máximo de estos merecidos días.

Si en tu caso, aprovechas las vacaciones para hacer más deporte del habitual, porque te encanta surfear, pasear por la playa o el kayak, nuestra recomendación más sencilla es que vayas con calma. Haz un buen calentamiento y estiramientos para evitar que esos músculos que no usas mucho, no sufran lesiones.

Tanto si estás acostumbrado como no, ten en cuenta las horas en las que realizas el ejercicio, que no sean las mismas que siempre. Las altas temperaturas pueden causarte cansancio y deshidratación.

Ahora, sin pensar en el ejercicio en sí, ten mucho cuidado con el calzado de verano. Las chanclas no recogen bien el pie y no son aptas para caminatas largas. Usa un calzado adecuado, que transpire y que tenga una suela en condiciones, acude a tiendas especializadas en deporte y seguro que encuentras algo adecuado.

Por otro lado, hay que tener en cuenta que los viajes largos en coche pueden causar problemas en las articulaciones, así que en la medida de lo posible, te recomendamos que pares, y hagas algunos estiramientos.

A todo esto, siempre le vamos a sumar una alimentación adecuada y una hidratación continua, las olas de calor pueden pasar factura, así que no lo dudes y sigue nuestros consejos.

Por último y no por ello menos importante, es fundamental que continúes o no demores el comienzo de tus tratamientos de fisioterapia, aunque el verano y las ganas de descansar han llegado, es crucial no paralizar el tratamiento que hayas iniciado, ya que las vacaciones han llegado, pero nuestras lesiones siguen ahí. De esta manera, impedirás cronificación en la lesión o alargar tiempos de recuperación posterior que conlleven a una pérdida de nuestro tiempo, dinero y de calidad de vida.

El parto, como ya sabrás, genera en el cuerpo de las mujeres alteraciones que hay que tener muy presentes, no dejarlas a un lado y prevenir posibles problemas futuros. Siendo el parto la principal causante de lesiones en el suelo pélvico, hoy queremos centrarnos en él.

A veces, tras el parto se generan pequeñas pérdidas de orina o gases que son un claro aviso de que la musculatura se ha visto resentida tras el esfuerzo y el embarazo. Aunque parezca mentira, estas pequeñas secuelas nos avisan de que hay un problema, pero muchas otras veces no se presenta ningún síntoma y puede estar dañado igual. Por eso, creemos firmemente en la frase “mejor prevenir que curar”

Por eso, aunque no tengas ningún síntoma y te sientas con las fuerzas suficientes para volver a tu vida normal de deporte, gimnasio, … ¡ten cuidado! El parto es el principal factor de riesgo para que el suelo pélvico falle, siempre se sufre algún tipo de alteración en el suelo pélvico tras la salida del bebé y por ello te recomendamos que realices una valoración específica tras unas semanas.

¿Qué hay que vigilar? Muy sencillo, tienes que controlar el peso que hayas aumentado. La presión abdominal cambia y por tanto puede afectar al suelo pélvico. Evita coger mucho peso y, si lo tienes que hacer, controla bien tu higiene corporal. Es importantísimo hacerlo con cuidado y con buenas posturas.

Además, elige con cuidado los ejercicios a realizar para ayudar a tu cuerpo a volver a su sitio. Deja de lado los ejercicios abdominales, aunque creas que es lo que más te preocupa. Hay que empezar por el suelo pélvico, lo vamos a considerar como los cimientos de esta parte de tu cuerpo. Te recomendamos que acompañes tus ejercicios de suelo pélvico con una dieta correcta.

¿Sabes que los Fisioterapeutas podemos prepararte para fortalecer el suelo pélvico? El ejercicio terapéutico basado en el método pilates, o con el novedoso sistema SEMAI (Sistema electromagnético de alta intensidad) puede ayudarte a conseguirlo.  Este último es un servicio no invasivo, seguro y muy eficaz que te ayudará con problemas de incontinencia urinaria, el reforzamiento del suelo pélvico e incluso con el dolor pélvico, si es que lo sufres. Este exclusivo servicio no lo podrás encontrar en todas las clínicas de fisioterapia, pero en la provincia de Ávila te lo ofrecemos nosotros de forma exclusiva.

Si aún así tienes dudas puedes acudir a nuestra clínica o pedirnos información a través de nuestro número de teléfono o correo electrónico y te resolveremos tus dudas.

Hemos dejado claro en muchas ocasiones que no hay que acudir al fisioterapeuta solo cuando tenemos una lesión. Las visitas regulares a nuestro fisio de confianza nos ayudarán a relajar la musculatura además de prevenir posibles lesiones por sobrecarga.

Precisamente, ese tipo de masajes es el que queremos destacar hoy: el masaje de descargas musculares para deportistas. La gran mayoría de deportistas de élite o amateur deberían pasar por las manos de un fisioterapeuta con regularidad para recibir un masaje de este tipo.

¿Qué beneficios tiene la descarga muscular?

El masaje de descarga tiene muchísimas funciones para el deportista, todas dirigidas a la prevención de posibles lesiones. Es parte fundamental del entrenamiento del deportista, ayudándolos a eliminar contracturas y, algo super importante, mejorar el tiempo de recuperación después de cada entreno.

Y no podemos olvidar, la relajación; la relajación física lleva a la relajación psicológica, tan necesaria para todos hoy en día.

Más concretamente podremos decir que las descargas musculares benefician en:

  • Reducción de los espasmos, calambres
  • Disminuir el exceso de tono y las contracturas musculares
  • Drenar los residuos catabólicos que producen la fatiga (ácido láctico)
  • Aumentar el aporte sanguíneo y la vascularización de los músculos, producirá vasodilatación aumentando el nivel de oxígeno de los tejidos
  • Aumentar la temperatura interna del músculo
  • Eliminación de dolores musculares, adherencias y fibrosis
  • Aceleración notable en el proceso de recuperación
  • Relajación a nivel general tanto física como mentalmente

¿Qué indicaciones clínicas destacamos?

Como ya hemos dicho, la prevención, la recuperación y la relajación son las claves, pero concretando podemos destacar:

  • Prevención de lesiones
  • Optimización del rendimiento muscular, por tanto, mejora del rendimiento deportivo
  • Aceleración de la recuperación post entrenamiento
  • Aceleración de la recuperación post competición para las próximas sesiones de trabajo
  • Prepara la musculatura para una futura competición
  • Reducir la fatiga y los dolores musculares provocados por el entrenamiento

Por último, queremos decir, que cada entrenamiento y deportista es único, y por ello, lo mejor es acudir a un profesional titulado (fisioterapeuta) preparado para este tipo de masajes. Para decidir cada cuánto sería recomendable hacer la descarga muscular, el seguimiento que necesita y adecuarlo al máximo a su trabajo.

¿Qué es el drenaje linfático?

En pocas palabras podemos decir que es un masaje que actúa sobre los vasos linfáticos con el objetivo de ayudar a reabsorber el líquido linfático. Es una técnica de masoterapia que consiste en aplicar masajes sobre diferentes zonas del cuerpo y activar y mejorar la circulación de la linfa, ayudando con ello a eliminar edemas y otras posibles alteraciones derivadas de una mala circulación.

¿Cómo se realiza un drenaje linfático?

La presión de estos masajes debe ser suave y repetitiva, ayudando a arrastrar los líquidos retenidos hacia los ganglios linfáticos. Este masaje debe tener un efecto placentero y relajante, evitando el dolor. Las manos deben hacer un movimiento lento y constante siguiendo, en la medida de lo posible, la dirección de los conductos linfáticos. Es un masaje tranquilo y duradero.

¿Qué beneficios tiene el drenaje linfático?

Son muchos los beneficios que tiene este tipo de masaje, desde el servicio de oncología lo están incluyendo en sus tratamientos de edemas post-operatorios. Podemos destacar:

  • Reactivación de la circulación linfática
  • Ayuda a reabsorver líquidos
  • Mejoras estéticas en el aspecto de la piel
  • Combate el acné y la celulitis
  • Reducción de la inflamación de retención de líquidos
  • Ayuda como analgésico a enfermedades como la fibromialgia (sedante)
  • Estimula la función renal
  • Mejora la circulación sanguínea
  • Puede ayudar en momentos de estrés y ansiedad
  • Combate a patologías como las migrañas y los vértigos
  • Mejora las defensas del organismo
  • Ayuda a regenerar tejidos tras operaciones

¿Tiene alguna contraindicación?

Como cualquier tratamiento, puede que a ciertas patologías o enfermedades no le venga bien realizarse un masaje de drenaje linfático, como por ejemplo si sufres hipotensión, trombosis o flebitis deberás evitar este tipo de masajes.

Si aún no te has convencido, recuerda que el sistema linfático es importantísimo para nuestro organismo, ya que hace una doble función de depuración y protección imprescindible para las funciones básicas del sistema circulatorio.

Si te has hecho un esguince, tienes que quedarte a leer nuestro artículo sobre el tratamiento de rehabilitación para este tipo de lesiones.

Para empezar, hablaremos de lo que es un esguince. Es una de las lesiones más habituales porque puede pasar sin estar haciendo deporte, ni nada excesivo. Es una torcedura o distensión violenta de una articulación (rodilla, tobillo, muñeca…) que puede ir acompañada de la ruptura de un ligamento o elongación.

Cuando sufres este tipo de torceduras, lo primero que debemos saber es qué tipo de esguince es, qué gravedad tiene. Lo que llamamos grado 1, grado 2 o grado 3. Como es lógico, no se puede tratar igual un esguince de grado 1 que de grado 3.

Los procedimientos habituales de rehabilitación para la lesión que tratamos hoy incluyen varias fases: tratamiento inmediato, acondicionamiento y entrenamiento, y uso del calor y del frío.

Si tu esguince es “leve” podremos tratarlo de forma conservadora. Pero si por el contrario has sentido un dolor muy profundo, se te ha entumecido el área de lesión, no puedes mover la zona o incluso tienes fiebre, seguramente estamos tratando un esguince de grado 3, tendrás que acudir al médico donde te realizarán una radiografía.

Normalmente para rehabilitar estos dolores dividimos el tratamiento en dos fases, aguda y la subaguda. ¡Sigue leyendo!

Fase Aguda

Nuestro objetivo será controlar el dolor y la inflamación, siguiendo el protocolo DHICE, que consiste en reposo, hielo, comprensión y elevación.

Con estas 4 secciones dentro de la fase inicial ayudaremos mucho a la zona afectada. Lo mantendremos durante 48 horas aproximadamente. Para poder pasar a la siguiente etapa con menor riesgo.

Fase Subaguda

El profesional debe iniciar una terapia física para intentar que la lesión deje funcionar al cuerpo con normalidad. Restaurar el rango de movimiento normal sin sentir ningún dolor es el objetivo.

El Fisioterapeuta decidirá qué técnicas, según la zona y el paciente, y ejercicios son los más adecuados para esta segunda fase. Su duración va a depender de muchos aspectos.

Si aún tienes dudas sobre los esguinces y sus posibles tratamientos, llámanos.

Llevamos una época de mucho estrés y mucho sedentarismo, mucho tiempo que debemos quedarnos en casa que nos está pasando factura.

Muchos de nuestros pacientes acuden a la clínica con dolores de espalda que pueden tratarse pero que requieren de buenas prácticas en casa para no empeorar. El dolor de espalda parece que está totalmente aceptado en nuestros días, lo damos por bueno y no deberíamos hacerlo. Leer más

La tensión muscular en zonas como el cuello o los hombros se puede generar por muchas razones, múltiples razones que tienen que ver habitualmente con el estrés, la mala postura corporal o lesiones que no se han curado del todo o tratado correctamente. La sobrecarga laboral a la que estamos expuestos puede provocar muchos problemas y secuelas en nuestro cuerpo. La tensión muscular es uno de los primeros síntomas que salen a la luz. Puedes sentir calambres, rigidez, mareos, dolores musculares, … Leer más