Ganchos en Fisioterapia, ¿por qué los usamos?

Seguramente hayas visto o hayas sentido esta técnica en tus propias carnes, y no sabes por qué se usan, o te genera curiosidad.

Como muchas otras técnicas en la fisioterapia, los ganchos son unas herramientas que se usan para mejorar cada vez más los tratamientos que pueden dar los fisios.  En concreto, los ganchos son una técnica de fisioterapia que nos permite llegar a tejidos más profundos, donde posiblemente los dedos no lleguen o les cueste demasiado llegar y sea contraproducente.

Esta técnica consiste en eliminar las adherencias y corpúsculos irritativos que se encuentren entre las aponeurosis o entre músculos y estas mismas. De forma más sencilla, los ganchos nos permiten alargar y romper ciertas fibras de tejido conjuntivo sin traspasar la piel.

Es cierto que los ganchos es una técnica agresiva (pero no debe ser dolorosa) y a su vez, bastante eficaz. Con ella se pueden trabajar diferentes patologías como por ejemplo tendinopatías, fascitis, puntos gatillos y hasta cicatrices.

Con los ganchos tenemos grandes beneficios, como la mejora del desplazamiento entre tejidos, la mejora de la circulación de la zona, favorece la llegada de sustancias analgésicas y la recuperación de otras lesiones.

Para terminar, diremos que al romper ciertas adherencias se crean residuos que hay que eliminar, la mejor manera es hidratarse mucho para favorecer la eliminación.

Te recomendamos que si usas esta técnica la combines con otro tipo de tratamientos para que la recuperación sea mucho mayor y segura.