¿Dolor muscular o articular? Diferencias y síntomas de cada uno.

Muchas veces cuando realizamos actividades físicas que nos demandan cierta exigencia muscular, es normal que se sientan tensiones o durezas en la región muscular que se ha trabajado.

Sin embargo, también hay actividades cotidianas que nos pueden generar dolores corporales, tales como realizar movimientos o posturas de forma repetitiva, la realización de deportes o inclusive tareas diarias como limpiar la casa, nos pueden provocar molestias a largo plazo.

Desde Neurosport Ávila, os contaremos cuáles son las diferencias entre el dolor muscular y articular y cómo identificarlos para, de esta manera, lograr solucionarlo.

 

¿QUÉ ES DOLOR MUSCULAR?

Para comprender qué es el dolor muscular, podemos comenzar por entender qué lo causa. Por lo general, los dolores musculares son provocados por actividades físicamente exigentes, tales como el deporte o la carga de peso.

Pero no solo puede aparecer un dolor muscular a causa de esto, pues malos hábitos como una mala postura, también pueden provocar dolores musculares.

Estos se presentan, casi siempre, durante o casi inmediatamente después de la actividad, y pueden durar varios días e incluso semanas. Otro motivo de los dolores musculares puede ser lesiones tales como esguinces o daños de ligamentos, e incluso pueden estar ligados a infecciones que pueden afectar a todo el cuerpo, como la gripe, o trastornos que afectan a los tejidos conectivos, como el lupus.

 

¿Y QUÉ ES EL DOLOR ARTICULAR?

El dolor articular se puede diferenciar del dolor muscular debido a que éste se encuentra principalmente en una zona de articulación corporal. Éste puede o no presentar inflamación, cosa en la que se diferencia del dolor muscular, ya que el dolor articular, en la mayoría de los casos, presenta hinchazón.

Cuando el dolor articular presenta inflamación, ésta se define con el término de artritis, mientras que, si no presenta inflamación, se le denomina artralgia.

Por otra parte, el dolor articular puede ser crónico, cuando perdura con los meses, o agudo, cuando dura unos días.

Además, el dolor articular puede presentarse en una articulación o varias y éstas están catalogadas de la siguiente forma:

  • Monoarticular (una)
  • Oligoarticular (de dos a cuatro)
  • Poliarticular (más de cuatro)

 

ENTONCES, ¿CÓMO PODEMOS DIFERENCIAR EL DOLOR MUSCULAR Y EL ARTICULAR?

Una de las formas más regulares para diferenciarlos es por su origen; es decir, por sus causas. Las causas más comunes del dolor muscular suelen ser lesiones, sobrecarga, estrés u otras tensiones; mientras que, en el caso de los dolores articulares, las causas más comunes pueden variar, tales como enfermedades autoinmunes, infecciones, enfermedades degenerativas o neoplásicas (como la artrosis), alteraciones musculoesqueléticas (tendinitis), y hasta trastornos metabólicos. La más frecuente suele ser la tendinitis y la artritis reumatoide.

Sin embargo, tener en cuenta las diferencias y síntomas comunes de cada tipo de dolor es esencial para poder recibir un tratamiento adecuado. Si bien ambos tipos de dolores presentan síntomas tales como la hinchazón y el dolor, podemos darnos cuenta de que el dolor muscular se caracteriza por un dolor más punzante y que, por norma general, suele estar acompañado de una sensación de cansancio o fatiga. Mientras que, en caso de que sea un dolor articular, suele presentar una sensación de calor en la zona afectada, acompañado por un aumento en la sensación y/o sensibilidad en la zona y una sensación de picor o cosquilleo.

 

¿CÓMO PUEDO TRATAR EL DOLOR?

Siempre desde Neurosport Ávila os recomendamos que, ante un dolor persistente y la aparición de otros síntomas más graves, como fiebre, vómitos o mareos, acudáis inmediatamente a un centro médico.

Sin embargo, cuando el dolor es ligero pueden encontrarse métodos para tratarlos desde casa o inclusive en consulta con un fisioterapeuta. Aquí os dejamos algunos tips para ayudaros a combatir el dolor:

Dolor muscular: En el caso de dolor muscular, el tratamiento más efectivo suele ser el estiramiento leve de la zona acompañada de un fármaco antiinflamatorio y que alivie el dolor. También se recomienda reposo, vendaje de la zona y la aplicación de frío o calor en la zona afectada.

Si este dolor persiste o se agrava, siempre es recomendable acudir a tu centro de fisioterapia de confianza para realizar un seguimiento y tratamiento adecuado.

Desde Neurosport, podremos ayudarte gracias a nuestro asesoramiento personalizado con un tratamiento específico para tratar cada tipo de lesión o dolor.

Dolor articular: En el caso de dolor articular, los tratamientos pueden ir desde el uso de fármacos hasta tratamientos de fisioterapia. En caso de la segunda opción, el tratamiento se basa en mejorar el movimiento de la articulación y la fuerza muscular que se encuentra alrededor de ella; esto ayuda a disminuir la inflamación articular, la presión anormal y el dolor. De esta forma, se nota una mejora progresiva en los dolores articulares.

 

 

Esperamos que con estos tips, aprendáis a diferenciar de forma más rápida y sencilla el dolor muscular del dolor articular y que, en caso de presentarlos, desde Neurosport Ávila estaremos encantados de atenderte.

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