Consejos para mejorar la tensión muscular en la zona del cuello y hombros

La tensión muscular en zonas como el cuello o los hombros se puede generar por muchas razones, múltiples razones que tienen que ver habitualmente con el estrés, la mala postura corporal o lesiones que no se han curado del todo o tratado correctamente. La sobrecarga laboral a la que estamos expuestos puede provocar muchos problemas y secuelas en nuestro cuerpo. La tensión muscular es uno de los primeros síntomas que salen a la luz. Puedes sentir calambres, rigidez, mareos, dolores musculares, …

Si estás en alguna de estas situaciones, queremos ayudarte. Por ello hemos elegido este tema para nuestro blog. Vas a aprender a aliviar esas molestias con propuestas diarias de rotación y elongación.

Un dolor de cuello puede ser muy molesto y puede durar varios días, por eso te recomendamos para aliviarlo, hacer unos estiramientos con sumo cuidado, inclinando la cabeza hacia los lados, rotándola de derecha a izquierda,

También puedes realizar movimientos de flexión y extensión, manteniendo cada postura 15 segundos.

Otra alternativa es la aplicación de calor en la zona que te moleste, siempre con mucha precaución. Puedes usar bolsas de calor con semillas durante 15 minutos al día.

Para ayudar a tus hombros, te recomendamos que extiendas los brazos hacia tu cuerpo y subas y bajes los hombros de manera circular durante unos pocos segundos.

Es importante, además, que añadas a tus costumbres diarias estiramientos en ciertos momentos del día. Por ejemplo, al despertar, o al cabo de unas horas de estar sentado (si tu trabajo es muy sedentario)

Y, sumar ejercicios respiratorios para estimular al sistema nervioso parasimpático y ayudarlo en momentos de estrés. Respira profunda y lentamente por la nariz, mantén el aire un par de segundos antes de expulsarlo por la boca.

En cuanto a las repeticiones, os recomendamos que como máximo hagáis 10 veces cada estiramiento o rotación.

A todo esto, debes sumarle, sin duda, una buena alimentación e hidratación, práctica de ejercicio de manera habitual e intentar descansar con calidad.

Si aun así, tu dolor persiste, no dudes en acudir a un profesional para que trate tus dolores musculares, que no vaya a más es la clave para una pronta recuperación.